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Cómo salir de la adicción al juego: entrevista con un exludópata

La “adicción al juego” o a “la adicción a los juegos de azar” es el primer argumento que plantean aquellos que critican a la industria de los juegos de azar. Del mismo modo, el menosprecio habitual del hábito del juego hace que los adictos a los juegos de azar se sientan avergonzados sin saber adónde ir, una vez que han reconocido su problema. En esta entrevista, un ex-adicto al juego comparte sus propias experiencias personales sobre las trampas del juego y, así mismo, ofrece una guía valiosa para saber cómo evitar esta adicción.

Hablamos con el autor del blog polaco postawnasiebie.org, quien, aunque desea permanecer en el anonimato; desea compartir su historia con otros jugadores. No se trata de una advertencia, sino más bien una inspiración para aquellos que buscan superar su adicción. Aquí escribimos algunas de sus vivencias escritas en su blog:

Después de salir del centro de tratamiento, cada vez me molestaba más que la gente fomentara en Twitter las apuestas y nadie dijera nada sobre los riesgos” – destaca nuestro entrevistado, que ha estado apostando durante más de 10 años.

Creé mi blog con la esperanza de poder ayudar a alguien. Hoy recibo mensajes de lectores a los que el blog les resultó útil. El hecho de ayudar a otros reviviendo mi pasado de esta manera me ha permitido aliviar el peso que he estado acarreando sobre mis hombros. La descripción de mi vida actual, mi presente [en el blog] también me resulta útil para mantenerme sobrio y concentrado en mi desarrollo personal. El proceso de escribir este blog es una adición a mi propio tratamiento de terapia personal, la cual me ha ayudado a entenderme mejor a mí mismo y, en general, al mundo que me rodea”.

¿Cuál fue tu primera apuesta?

Todo comenzó con la Copa Mundial de 1998, con el partido entre Brasil y Escocia. Aposté con el amigo de mi tío a que Brasil ganaría 2-1 y acerté mi pronóstico. Gané una botella de medio litro de Coca-Cola. Tenía 8 años. Era raro que mis padres me dejasen beber Coca-Cola en aquel entonces, así que me alegré mucho de haber ganado ese premio. Pero después apostamos por segunda vez por el resultado del partido final en el que Brasil se enfrentó a Francia. Dije 3-0 para Brasil, pero al final el partido lo ganó Francia.

¿Cómo entraste en el mundo de las apuestas?

Fue durante mi época de instituto, cuando me mandaron a un internado. Un día, un alumno mayor nos dijo que había apostado 50 zlotys (12€) y que había ganado 700 (168€). Me dejó perplejo, pero no lo suficiente como para ir a jugar inmediatamente. En ese momento, aún tenía la sensación de que esto era un juego de azar y era peligroso. Los otros apostaron 2, 3 o 5 zlotys; y uno de ellos ganó casi 60. Y este chico, el ganador, era alguien que no sabía casi nada de fútbol. Pensé que si él era capaz de ganar, entonces ¡un fanático del fútbol como yo también podría! Al día siguiente aposté mi primer boleto y así empezó todo.

¿Cuántos años tenías?

Tenía 16 años.

¿Dónde solías apostar?

Donde todos lo hacían. Al principio era solo en los locales de apuestas y luego empecé a apostar online.

Entrevista con un ex-ludópata
De Tomi Mäkitalo, CC BY-SA 3.0, Enlace

De Tomi Mäkitalo, CC BY-SA 3.0, Enlace

¿Por qué empezaste en los locales de apuestas?

Para jugar online había que enviar un documento de identidad escaneado, que yo no tenía en ese momento, porque era menor de edad. En los locales de apuestas nadie me hacía preguntas.

¿Cuánto gastaste en apuestas al mes?

Alguien me dijo una vez: “No pienses en cuánto puedes perder, sino que piensa en cuánto puedes ganar”. Se me quedó grabado y a partir de ese momento ya no calculaba cuánto había ganado ni cuánto había gastado.

¿En qué te gustaba más apostar? ¿Has sido un experto en alguna disciplina?

Fútbol, era donde era un experto. Pero hoy en día en Twitter, los partidos se pronostican por verdaderos expertos en fútbol (al menos esos que yo consideraría periodistas deportivos, ¿verdad?). Y, ¿adivina qué?, sus predicciones son a menudo las mismas que las mías.

¿Cómo se siente uno al ganar en una casa de apuestas?

Es una locura. Mira, imagina que en una sola noche ganas el equivalente a tu sueldo mensual. ¡O incluso el doble! Ahora imagínate que en una noche ganas una cantidad varias veces superior a tu sueldo. Y también cómo se siente uno cuando ganas un par de veces en un periodo corto de tiempo. Es de locos, pero también muy peligroso. Sin embargo, en ese momento, no me di cuenta de eso, ya que me sentía como si fuera dios. Estaba convencido de que tarde o temprano haría una verdadera fortuna. Me convencí de que era tan fuerte que, aunque perdiera, acabaría ganando más adelante y así no solo lo compensaría, sino que, además, ganaría mucho más.

¿Cómo ocultaste tu adicción a tu familia y amigos?

Poniendo una buena cara mientras estás en medio de una mala racha de juego. Cuando estaba rodeado de gente, intentaba ser el alma de la fiesta, así que siempre estaba sonriendo y bromeando. Y cuando estaba jugando con fuego y alguien estaba cerca de saber la verdad, entonces recurría a la mentira. Desafortunadamente, mentía con bastante frecuencia y me avergüenzo de ello hasta el día de hoy.

¿Cuándo te diste cuenta de que apostar se había convertido en un problema serio?

Empecé a sentir varias señales, la primera después de haber estado apostando unos pocos meses. Algunas de las señales me habían empujado a poner fin a mi juego temporalmente, aunque solo durante un periodo corto tiempo. Esta vez creo que es diferente. Nunca más volveré a ese vicio tóxico.

¿Quién fue el que te ayudó en primer lugar?

Mi prometida, mis padres, mi hermano, un amigo; todos ellos trataron de convencerme para que fuera a rehabilitación, pero es difícil recordar quién fue el primero. Me he encontrado con mucha gente de buen corazón en el camino y, sin duda, no podría seguir adelante sin ellos.

Tomar decisiones serias acerca de cambiar tu estilo de vida sin duda irá acompañado del miedo. ¿Pero es algo de lo que sentirse avergonzado?
Fue el juego lo que puso mi vida patas arriba. La decisión de recibir tratamiento fue el primer paso para volver a poner mi vida en orden. La razón por la que todavía siento vergüenza se debe principalmente al sufrimiento que causé a mi familia.

¿Estabas asustado? ¿Cómo te enfrentaste a tu miedo?

Desde que tengo uso de razón, siempre he vivido con miedo, es decir, solo las razones de este miedo han cambiado. ¿Cómo lidiar con ello? Hoy en día, cuando pienso en ello, me doy cuenta que no he podido manejar la situación de una forma adecuada.

¿Cómo se consigue una plaza en un centro de tratamiento de adicciones?

Al igual que cuando vas a la consulta del médico, ya sea una clínica de la seguridad social o privada, que te costeas tú. Llamas al centro y conciertas una cita. Aunque lo cierto es que el ingreso en el centro suele ser organizada por la familia del paciente y no por él mismo. De hecho ese fue mi caso, esto es, fue mi madre la que llamó.

¿Qué se siente al ingresar en rehabilitación? ¿Alguna vez has pensado en volver atrás y darte por vencido?

Toda mi vida pasó ante mis ojos. Sentí que había perdido todo, como si fuera a despedirme de todo lo que conocía hasta el momento. Estaba aterrorizado de lo que me iba a encontrar allí [en el centro]. Es más, tuve un sentimiento insoportable de culpa por haber fallado a mis seres queridos. A pesar de ello, nunca pensé en volver atrás. Recuerdo que un amigo me dijo que si quería vivir, tenía que hacerlo y por eso pensé que todo este viaje era absolutamente necesario, ya que estaba en una situación tan desesperada que el centro de desintoxicación era una especie de vía de escape de toda esa situación.

Mucha gente teme a los centros de desintoxicación, ¿tienen razones para ello?

Yo tenía mucho miedo de con quién me encontraría allí. En mi caso, no había nada que temer, conocí a mucha gente que valía mucho la pena, es decir, gente normal como todo el mundo, pero con una historia dura detrás. Las ochos semanas que pasé en el centro fueron la primera y más larga temporada que he estado separado de mi prometida. La echaba mucho de menos, así como a mi familia y a mis amigos, lo que me volvió loco y hizo que el tiempo que estuve en el centro fuera mucho más difícil. De hecho, como dije anteriormente, tuve un constante sentimiento de culpa mientras estuve allí. ¿La terapia? Hubo momentos de miedo y otros de tristeza. Hubo lágrimas, pero también risas, sin duda experimentaba cambios de humor drásticos. Mi estancia en ese resort no fue para nada unas vacaciones, pero hoy, si miro hacia atrás, puedo decir que no había nada que temer. De hecho, incluso diría, teniendo en cuenta mi adicción al juego y lo lejos que había llegado, así como el daño que había hecho; que mi ir al centro fue lo mejor que me podía haber pasado.

¿Cómo es el mundo después de abandonar el centro?

Grande y peligroso. Dentro del centro vivía una vida protegida y la única preocupación que tenía era evitar que me pillaran fumando donde estaba prohibido. Después de cruzar la puerta de salida tienes que enfrentarte a los problemas que se han acumulado a lo largo de los años durante tu vida de adicción activa.

Entonces, ¿cómo estás haciendo frente a tu nueva vida en el exterior?

No hay una sola manera de hacerlo. De hecho, todavía estoy aprendiendo a hacerlo por mí mismo.

¿Es gestionar un blog tu propia terapia?

El blog es una extensión de mi terapia, ya que me ayuda a entenderme mejor a mí mismo y al mundo que me rodea.

¿Quién conoce tu adicción? ¿Eres capaz de contarle con franqueza a tus amigos y familiares por lo que has pasado?

Mi familia, mis amigos cercanos y algunos conocidos lo saben. Bueno, también gente de la empresa en la que trabajé antes de ir al centro. La noticia ha corrido como la pólvora…pero si me preguntas si ¿puedo hablar de ello abiertamente? Si alguien me lo pregunta directamente, no tengo ningún problema en responder a sus preguntas, pero no es como si visitara a mi abuela o a mis amigos y me jactara de esta parte de mi pasado. No hay nada en esta historia de lo que me sienta orgulloso.

¿Sientes algún tipo de estigma?

No, ninguno que yo sepa.

¿Cómo ves a otros adictos al juego?

Bueno, lo cierto es que solía pensar que mi historia era única y no fue hasta más tarde que comprendí que todos somos muy similares como jugadores, ya que tenemos las mismas historias y no difieren entre ellas exceptuando por en algunos detalles. Es más, no importa si uno apuesta en deportes y el otro juega en el casino, ya que todas las opciones son, al final, la misma cosa.

¿Cómo ves la industria del juego en la actualidad? ¿Le guardas rencor?

Ya no me importa mucho el sector del juego ni pienso en esta industria. De hecho, después de salir de rehabilitación, me molestó bastante ver que la gente estaba fomentando las apuestas en Twitter, pero nadie mencionaba las posibles consecuencias y, por todo ello, decidí abrir un blog, aunque no por ello le guardo rencor a la industria.

¿Crees que existe eso que llaman “apostar por diversión” o bien crees que es una manera de llegar a la adicción al juego?

Hay quienes dicen que solo juegan por diversión, que no son adictos y que la adicción no es algo que les preocupa. No quiero discrepar con este punto de vista ya que su forma de pensar no es asunto mío. Sin embargo, sí puedo decir que yo nunca jugué por diversión y me convertí en adicto casi de forma instantánea.

¿Qué es peor: las apuestas deportivas o el casino? ¿O tal vez la lotería?

Esta pregunta no tiene mucho sentido, no se pueden comparar. Durante mucho tiempo, pensé que los “jugadores” de verdad eran solo aquellos que juegan en los casinos, pero entonces conocí a un tipo que prefería los casinos y resultó ser que yo era el que tenía más problemas.

¿Cómo puede la industria del juego ayudar a prevenir las adicciones?

La industria ha de fomentar acciones preventivas o que promuevan formas de afrontar de forma positiva los juegos de azar a través de campañas en los medios de comunicación. A menudo tengo que escuchar a gente que dice que no sería posible que la industria apoyara este tipo de campañas, como si eso supusiera que cavasen su propia tumba. Sin embargo, en mi opinión, sería un enfoque novedoso para la industria, es decir, haciendo uso de la responsabilidad social corporativa (RSC) como la forma más habitual de hacer negocios hoy en día. Los jugadores aún podrían apostar, pero quizás podríamos animarles a que lo hagan de forma más consciente.

¿Crees que el sector debería poner límites? o bien ¿debería basarse en el autocontrol del propio jugador?

¿Límites? La adicción significa una pérdida de control, así que nunca hay límites. En el punto álgido de mi adicción, sin duda, no sería capaz de establecer mis propias limitaciones, y si alguien más tratara de imponerme alguna, entonces simplemente iría a jugar a otra parte. Lo mismo ocurre con el autocontrol, es decir, nada me detendría.

¿Cómo puede la industria del juego ayudar a la gente que ya es adicta?

Hay muchas maneras de hacerlo, pero la verdadera pregunta es: ¿de verdad quiere la industria hacerlo? De todos modos, creo que centrarse en la RSC, como ya se ha mencionado anteriormente, sin duda puede ayudar a los adictos, pero también permite que la industria y los jugadores saquen beneficio de todo este proceso.

¿Qué te gustaría decir a aquellos que tienen a algún adicto al juego en su vida?

Existen vías de ayuda y apoyo para personas como ellos, y si yo estuviera en su lugar, consideraría entrar en alguno de estos programas. Si bien es cierto, entiendo que no es una decisión fácil y estoy seguro, por mi propia experiencia, de que una consulta con un terapeuta daría a cualquier adicto una orientación de gran valor sobre cómo enfrentarse a la adicción. No creo que tenga suficiente “experiencia” como para dar consejos como tal y, de hecho, tampoco los doy en mi blog. Recuerdo que cuando este amigo me convenció de ir a terapia, le había dicho a mi prometida que nunca creyera una palabra de lo que yo le dijera y me aconsejó que si quería vivir, no tenía más remedio que ir a rehabilitación. Él sabía de lo que hablaba, ya que él mismo había sido jugador y había pasado por el tratamiento de desintoxicación. En ese momento, sus palabras me dolieron mucho, pero hoy no puedo más que estar eternamente agradecido.

¿Qué te gustaría decirle a todos los adictos?

Les diría que no fue fácil poner el freno y admitir que era un adicto fue una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer. Y, de hecho, fue aún más difícil admitir que el único remedio para mí era ir a rehabilitación, así como separarme de mis seres queridos durante ocho semanas, sin duda una situación difícilmente sobrellevable. Y aunque no resolvió todos mis problemas, el tratamiento en el centro de rehabilitación valió, sin duda, la pena.

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Si estás preocupado por alguien que pueda ser adicto al juego, incluso si crees que tú mismo puedes estar sufriendo una adicción, ¡busca ayuda!

Si te ha parecido interesante esta entrevista, te invitamos a leer nuestro otro artículo sobre “Juego Responsable“.

 

  • Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados. También con teléfono de ayuda directa (anónimo, confidencial y de llamada gratuita): 900 200 225
  • Online Help for Problem Gamblers: Asociación internacional de ayuda a adictos al juego con línea de ayuda (también disponible en español)

(Escribirmos el tel. de estas intituciones para que el que se sienta indentificado pueda contactar en busca de ayuda)

 

 

Entrevista con un ex-ludópata
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